Desde las hermosas tierras del Perú te presentamos a Chris Dyer, un artista que vuelca en su obra toda la espiritualidad y optimismo que le brinda el skate.Un viaje psicodélico, skate art o simplemente un pasaje directo a un alma llena de luces de colores.

“Que se haga la luz” valioso antídoto cuando existen tantos seres y mundos atravesados por sombras. La obra del artista peruano, que actualmente reside en Canadá, Chris Dyer, es un camino a reconfigurar la propia mirada, cambiar el prisma con el cual observamos nuestra realidad. Su arte se despliega en una paleta de múltiples colores, y donde existen toda clase de seres. Skaters, mon-struos, inclasificables figuras, mitos rockeros, alguna auto referencia y dei-dades religiosas conviven en su obra que trasciende etiquetas, pero a las que el autor denomina Positive Creations, nombre más relacionado al sentimiento primordial que establecen sus creaciones que a ciertos tecnicismos con los cuales suele definirse al trabajo de los artistas.

¿Cómo definirías tu obra? ¿Qué etapas atravesó a lo largo de los años?

Es difícil definir mi obra con palabras, ya que las expresiones cambian cada día como los sentimientos de una persona. Temas, materiales, estilos tienen que evolucionar constantemente sino te estancas. Así que es difícil decir que mi arte es una sola cosa. Algunos llaman a mis obras arte psicodélico, o visionario, o skater, etc. Yo quiero transcender estilos y hacer mi propia cosa.

Pues como dije, el arte tiene que evolucionar a través de los años ya que uno cambia también como persona. Yo antes era mucho más negativo y destructivo y mi arte tenía muchos monstruos y muerte. Pero con diferentes experiencias de la naturaleza y diferente viajes, aprendí sobre el poder de la vida y la positividad y ahora mi arte tiene un mensaje más espiritual y optimista.

¿Cuando comenzó el amor por la pintura? ¿En que momento personal de tu vida?
Yo empecé a pintar como a los 17 años, después de que me mudé a Canadá (desde Lima, Perú) para estudiar en college. Pero arte en general lo he hecho desde niño, siempre tuve la necesidad de crear algo.  Desde robots hechos de chatarra, o dibujos, o libros de collage o skates para los dedos hechos de reglas derretidas, etc. Luego empecé a pintar y eso me dio la posibilidad de expresar mucho más que nunca.
¿Cuando lo hizo el skate?
Yo empecé montar skate en 1987 a los 8 años. A través de los años acumulé muchos skates viejos y rotos que no quería botar a la basura ya que eran viejos amigos de muchas aventuras. Luego, en el año 2000 empecé a pintar algunos por diversión y a la gente le gusto así que hice más y más. Para el 2004 ya estaba haciendo shows de galería con muchísimas pinturas sobre skates rotos y eventualmente con páginas de skate californianas me empezaron a comprar mis diseños.  Para estas altura soy el artista principal de Creation Skateboards (marca de San Francisco). También he hecho arte para otras marcas como Satori Movement, Skull Skates, Think, Equilibrium, Drop Dead, etc. Nunca fui muy bueno montando skate pero me encanta hacerlo y es un sueño hecho realidad ser parte de esta industria tan especial.
¿De que manera relacionas dos campos distintos como el arte y el skateboarding? ¿Qué influencia tienen desde tu punto de visto el uno sobre el otro?
A mi no me parece que el arte y el skateboarding son cosas tan distintas. Skateboarding es un arte, es una expression corporal como la danza. Claro hay algunos que quieren convertirlo en deporte competitivo, pero esa nunca fue su esencia real. Uno monta skate para expresarse, no para hacer puntos que solo alimentan al ego.

Gente que monta skate es gente creativa. El esteriotipo es que somos vandalos que destruimos la ciudad, pero yo no estoy de acuerdo con eso. Para mi el skater es un artista que sale a la ciudad y convierte cosas aburridas como barandas, escaleras o túneles a un parque de recreación y diversión. El skater le da mas vida a la ciudad y crea algo bueno de algo muerto como un bloque de cemento. La ciudad es como un canvas blanco y el skater sale a buscar como le puede injectar color y magia creativa.

El skateboarding influencia mi arte de la manera que me da un sentimiento de libertad. Yo puedo estar estresado por los mil problemas que nos da la vida babilónica, pero solo tengo que salir a la calle a montar por ahi, patear el suelo rápido, hacer mis ollisitos o boardslides y siento que soy como un ave libre volando a través de la realidad. De ahí cuando vuelvo a la casa a pintar le puedo meter esa vibración de libertad espiritual a mis pinturas.

Para más información: http://creationskateboards.com/

 

 

http://gzero.tv/1EHms26