Bienvenidos al maravilloso mundo del surf

El presidente de la Asociación de Surf Internacional (ISA), le dedicó gran parte de las últimas dos décadas de su vida a asegurarle al surf un lugar en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020. En esta nota, el argentino repasa el increíble viaje para alcanzar su sueño.

NOTA PUBLICADA POR EL COMITÉ OLÍMPICO INTERNACIONAL

“Mi hermano, que es ingeniero y tiene una mente bastante sistemática, me preguntó hace un año, después de la votación del COI (aprobando la inclusión del surf en el programa para los Juegos del 2020) ‘¿sabés cuántas horas le dedicaste a esto?’, le respondí ‘obviamente no’ y el respondió: ’12 mil horas’”, contó Aguerre riéndose.

El argentino admite que “suena como mucho” pero su viaje comenzó en 1994. Aguerre, el recientemente electo presidente de la ISA, recibió una carta del COI confirmando el reconocimiento oficial de su organización.

“Pensé: ‘bingo, estoy en los Juegos y con Sydney dentro de seis años, esto es perfecto, esto es un sueño’, pero obviamente cuando los llamé ellos me dijeron: ‘no, no funciona así’”, explicó Fernando. “Ahí me di cuenta que había sido invitado al lobby del hotel pero la fiesta era en el penthouse”.

El amistoso Aguerre rápidamente menciona que, por supuesto, la relación del surf con los Juegos Olímpicos data de mucho antes del momento que él se involucró. En 1920, Duke Kahanamoku, el tres veces medallista de oro olímpico y padre del surf moderno, le pidió al COI que considera incluir al surf.
“Cien años , ese sí es un largo tiempo para que cualquiera espere”, dijo Aguerre, quien se inspiró y quizás hasta obsesionó con la misión de Kahanamoku.

“ES UNA OPORTUNIDAD PARA UN GRAN LEGADO, UNA EXPERIENCIA CULTURAL NO SOLAMENTE UNA COMPETICIÓN DEPORTIVA”, Fernando Aguerre, presidente de la ISA.

El hombre de 59 años ya tenía una historia previa de enfrentar grandes adversidades antes de empezar con el desafío olímpico. Fue miembro del primer equipo argentino que compitió en los World Surfing Championships, fundó y presidió la primera Asociación de Surf de Argentina durante la dictadura militar de 1970 derrotando a la prohibición local que había sobre el deporte. Además de todo esto, también tuvo tiempo de fundar la marca de surf Reef, icónica mundialmente.

Todo esto, reconoce, fue bastante más simple en comparación con completar la misión de Duke Kahanamoku. Después de visitar a Juan Samaranch en 1995 y darle al presidente del COI una clase de surf en el piso de su oficia, las cosas se achataron un poco para Fernando.
“Tuvimos que remar pero no había olas”, dijo Aguerre. “Nos dimos cuenta que las olas iban a venir eventualmente pero no sabíamos realmente cuando iban a venir porque estaba fuera de nuestro control”

Para el 2007/2008 Aguerre puso su campaña todavía en mayor marcha, yendo a las reuniones del COI y juntándose con la mayor cantidad de miembros como es humanamente posible. Pero el surfing fue, como admite, “por el momento muy lejos del proceso”.

“Para mí el primer indicador de que podría haber olas en el horizonte fue cuando le escribí al candidato Thomas Bach en mitad de 2013 sobre la juventud y los deportes de acción… y el respondió positivamente”, cuenta Aguerre.

“Después, fue electo, empezó a hablar de la agenda para el 2020 y fue aprobado. Ahí me di cuenta que esas eran olas realmente”.

De un momento a otro las cosas empezaron a caer en su lugar. Primero, en 2015 fue votado de manera unánime dentro del programa de los Juegos Panamericanos de 2019 en Lima, Perú y después vino la más grande: en Río de Janeiro, en la antesala de los Juegos Olímpicos de 2016.

“Ahora ellos (los jóvenes) no necesitan convertirse en jugadores de tennis o atletas de pista, pueden ser surfistas y olímpicos”, dice el argentino con orgullo.

Un impresionante número de 47 países participó del Mundial de la ISA en Biarritz, Francia, este año. En 2015 habían participado 26. El potencial para que naciones más pequeñas crezcan en su participación y nivel de actuación excita a Aguere.

“Algunas de las mejores olas en el mundo rompen en los países más pobres. Estos son parques de diversiones gratuitos y no hay muchos de ellos”, dice.

Esto, combinado con una diferencia de género cada vez menor, el CT de la World Surfing League reparte premios igualitarios entre hombres y mujeres, anima aún más a Fernando.

“Es buenísimo para una sociedad que trató a las mujeres de una forma tan injusta por cientos de años”, dijo. “En el agua no importa, al mar no le importa si sos el hijo de Bill Gates o el hijo del encargado, negro, blanco, pobre, viejo, joven, mujer, hombre o lo que sea”.

Naturalmente, el presidente de la ISA no limita su foco a los Juegos Olímpicos de Tokyo dentro de tres años y está abiertamente feliz de tener al surf tanto en el horizonte de París como de Los Ángeles, lugares que “realmente entienden la cultura de los deportes de acción”. Pero primero, 2020. Los planes se están haciendo para un festival con surf con yoga, arte, música, coaching y educación ambiental ilumine la playa Tsurigasaki, 90 kilómetros al este de Tokyo.

“Es una oportunidad para un gran legado, una experiencia cultural y no solamente una competencia deportiva”, dijo Fernando.

Pero cuando mira hacia atrás, a esas 12 mil horas y considera todas las habilidades que aprendió en ese tiempo, ¿valió realmente toda esa dedicación?

“Sabiendo lo que sé ahora lo hubiera tomado (la inclusión en Tokyo 2020) pero sabiendo lo que sabía en ese momento, probablemente hubiera dicho ‘eso está a un cuarto de siglo de distancia, ¿es una broma?’”, contó riéndose. “Pero supongo que la mejor torta necesita más tiempo de horno”.

 

http://bit.ly/2x5ZJUe