Depende del día, suelo pensar que Bad Religion es la mejor banda del mundo. No sé, hay algo conmovedor en ellos. Supongo que es esa forma de mostrarse, furiosos, desafiantes, pero “entendibles”, cercanos. En el super producido y careta mundo actual, Bad Religion es casi un milagro concebido a partes iguales de energía estalla-corazones, letras para la reflexión y esa imagen de gente normal, que es lo que en definitiva son.

Me tocó hablar con Brooks Wackerman, baterista de Bad Religion. A priori podría resultar el personaje menos popular o atractivo de la banda, pero no es así. Para nada. En una charla con este reconocido baterista de la escena de Los Ángeles hay mucha tela que cortar: cómo fue su entrada en la banda, qué recuerdos tiene de sus anteriores proyectos, la actualidad de Bad Religion y su background jazzero y otros temas en esta bonita charla que comienza aquí.

Adriano: Hola ¿Brooks?

Brooks: Sí, ¡hola!

A: ¿Qué tal estás?

B: Bien, muy bien ¿y vos?

A: Bien, estamos con un día muy caluroso acá, pero bueno, es verano…

B: Nosotros también. Se supone que esto es invierno, pero realmente estoy en dudas (risas) ¿Qué tal ahí el verano?

A: Jodido. 37 grados, mucha humedad…

B: Bueno, bajaremos para experimentar ese verano, a ver qué tal.

A: ¡Bienvenidos! Ahora si te parece, ¡comencemos a hablar de música! (risas)

B: Sí, claro. Adelante.

A: Después de este tiempo girando el disco, ¿cómo creés que las canciones de Truth North (el último disco de Bad Religion, de 2013 y primer disco de la banda que debuta en los charts de Billboard, en el puesto 19) está encajando en los setlists?

B: Luego de un año de haber lanzado True North, creo que las canciones dentro de nuestro live set, siguen funcionando. Son efectivas, sí. Solemos medir la recepción de las canciones nuevas cuando las exponemos en vivo a nuestra base de fans y la verdad es que siempre son recibidas bien por ellos. Lo cual es totalmente inspirador para nosotros, porque nos da fuerza y confianza en que podemos seguir haciendo discos que están a la altura de lo que se espera de nosotros, y no ser sólo una banda que hace música antigua, lo cual es muy chato. Sí, estamos muy felices con la versión en vivo de True North.

A: A mi parecer, la banda suena más joven y enérgica que nunca en este disco. ¿Por qué creés que yo puedo percibir que el “sonido Bad Religion” está más vivo que nunca?

B: Bueno ¡muchas gracias! ¡Eso siempre es mejor que sonar viejo! (risas) Más teniendo en cuenta todo el tiempo que llevamos tocando. Creo que eso se debe a que todavía estamos entusiasmados con mostrar nuevas canciones y, sí, también tiene que ver con que nuestro repertorio es grande y hay mucho material para elegir. Tratamos de mezclar lo más que se pueda, por lo general trabajamos con tres o cuatro posibles setlists para cada tour. Para mí el hecho de tocar nuevas canciones le da a todo un espíritu particular y del mismo modo, revisitar temas que quizá no se tocaron por 15 o 20 años. Nuestros setlist definen la energía de nuestros shows en vivo.

A: En tu opinión ¿cuál sería la contribución más importante de Bad Religion a la historia de la música?

B: Creo que nuestra contribución más importante a la historia del rock, o incluso de la música en general es el mensaje en nuestras canciones. La temática de cuestionar todo lo que ocurre en tu vida, no importa si es algo personal o no o de puntos de vista políticos o lo que sea: para nosotros todo es cuestionable. Creo que nuestras letras, lo que Greg escribe es nuestra mayor arma de impacto.  También creo que el hecho de que nosotros seamos capaces de seguir girando luego de 33 años, seguir siendo una banda y sacando discos… no sé cuantas bandas son capaces de sostener este nivel de profesionalismo a través de los años. Sí, la longevidad de la banda es otro aporte serio. Y eso se ve en el apoyo de los fans allí donde vayamos. Es grandioso.

A: En el momento de enfrentar el proceso creativo para un nuevo álbum, ¿cómo es el ambiente en los cuarteles de Bad Religion? ¿Hay tensión? ¿O es más bien relajado? ¿Cuál sería un típico proceso de escritura de una canción?

B: Bueno, es más bien una cosa de Brett (Gurewitz, guitarrista y co-fundador) y Greg (Graffin, cantante y también co-fundador), ellos le dan forma a las canciones. Cada uno tiene su propio estudio en sus casas, Greg en la costa Este y Brett en la costa Oeste. Yo también estoy en el Oeste, así que muchas veces me junto con Brett para delinear arreglos e ideas. En otras ocasiones Brett trae las canciones completas y las presenta a la banda y juntos las ensamblamos. Sí, la mayoría de las veces es ellos dos lideran el proceso. Una vez que tenemos las suficientes canciones hacemos un “blue print” (nota: un anteproyecto) y nos juntamos en Los Ángeles para comenzar a ensayar los temas la banda completa. Allí reformulamos ideas y arreglos y luego entramos al estudio para trackear las pistas.

A: Desde mi punto de vista Greg Graffin es uno de los frontmen más icónicos de la historia del rock, como vos sos alguien que comparte, de algún modo, su vida con él, ¿cómo definirías su personalidad, teniendo en cuenta su comportamiento en el escenario y debajo de él?

B: Greg Graffin es un muy buen amigo mío, desde hace unos 14 años ya, y yo considero un gran privilegio estar en una banda con él, ya que soy un gran admirador de sus letras y su voz, así que es un honor compartir el escenario con él. Es único, yo nunca vi como alguien puede hablar de lo que él habla en sus canciones y decirlo con música. Es asombroso e inspirador ser testigo de cómo funciona su mente. Es un tipo del sector académico y al mismo tiempo tiene su background punk rock, en él se juntan dos mundos completamente diferentes. Y encima sigue manteniendo su voz intacta a pesar de los años.

A: El sonido Bad Religion es una marca de origen de algún modo, como el sonido de AC/DC, Iron Maiden o Ramones. ¿Consideraron alguna vez la posibilidad de cambiar el “color” de su sonido o incluso experimentar con otros géneros?

B: Bueno, la banda cambio el “color” de su sonido en el segundo disco Into The Unknown (1983), donde incorporaron teclados y sonaba un poco más new age, sé que perdieron muchos fans en aquel momento, pero luego volvieron a sus raíces punk. No sé, la banda ha hecho canciones diferentes, y quizá no le han gustado a todos los fans, pero de todos modos la fórmula madre del sonido de Bad Religion  se mantuvo actual con los años.

A: ¿Qué bandas o discos están escuchando mientras giran?

B: No puedo hablar por todos en la banda, pero yo tengo un estilo de escuchar música bastante ecléctico,  desde Gaslight Anthem a Slayer, a Jazz, a The Hives, OFF! Amo la música soul, el reggae, The Police, sólo para nombrar algunos.

A: Según sé, creciste en un ambiente familiar muy musical ¿de qué manera tu background jazzero contribuyó en tu carrera como baterista de rock? ¿Creés que esto tuvo que ver con el revival de la banda cuando te uniste a ellos?

B: Creo que mi estilo es totalmente distinto a los bateristas previos de Bad Religion. Sí, creo que hubo un cambio notorio y seguro, tiene que ver con mi background. Mi máximo desafío al entrar a la banda fue encontrar mi propia voz dentro de ella. Digamos, que la cuestión fue encontrar el equilibrio entre lo que puedo dar como baterista y lo que realmente las canciones necesitan de mí. Cuando me contrataron, ellos buscaban algo distinto, un color diferente en el sonido. Mi llegada también coincidió con la vuelta de Brett, entre los dos le dimos un nuevo aire al grupo. No se trata de decir que “todo el mundo ama mi estilo”, pero sí que soy feliz por contribuir musicalmente con esta banda.

A: ¿Cuáles son tus recuerdos de haber reemplazado en 1994 a Stephen Perkins (de Jane’s Addiction) en Infectious Grooves? ¿Cómo fue tocar en esa banda con Rob Trujillo?

B: Bien, Robert siempre supo de mi carrera porque Bad4good, mi banda de aquel momento, ensayaba en la sala de al lado de Infectious, ahí lo conocí, claro. Y cuando comenzaron a buscar baterista, inmediatamente me vino a ofrecer probarme. Tocar con él cambió completamente mi estilo,  es  pura inspiración, nunca toqué con un bajista igual, es único, su forma de acercarse a la música y al bajo en sí… volvimos a tocar juntos el año pasado en una clínica en Guitar Center, lo convoqué yo esta vez y vino, podés ver los videos en Youtube, siempre es increíble tocar con Rob y más luego de doce años sin hacerlo.

A: ¿Qué hay de Fear and The Nervous System? (Nota: FATNS es un proyecto que incluye a Munky de Korn, Bill Gould de Faith No More y Wes Borland de Limp Bizkit) ¿Qué tal compartir la base con Bill Gould en el bajo?

B: Bueno, habiendo crecido escuchando a Faith No More, fue un enorme placer tocar con Billy. Él tiene su forma de tocar, es excelente, lo mismo que con Robert, cuando lo escuchás, sabés que es él; bien, lo mismo pasa con Billy y su estilo distintivo. Esto, más allá de que Billy es uno de los tipos más agradables del mundo.

En cuanto a la banda, hicimos un disco, se hicieron shows en los que por agenda no pude estar. Hoy en día no sé el estado del proyecto, sinceramente. Hace rato no hablo con Munky. Creo que es más un proyecto de estudio. Pero nunca se sabe. Yo lo pasé increíble haciendo el disco, esperemos que haya oportunidad de grabar otro.

A: ¿Tenés algún otro plan musical u otra colaboración en proceso?

B: Yo toco también con Tenacious D (la banda del actor Jack Black) y hago shows con ellos. Hace poco grabamos una canción para el tributo a Ronnie James Dio, en el cual también está entre otros Metallica. Siempre colaboro en soundtracks con muchos otros músicos. Y luego terminar esta gira de Bad Religion que ya lleva dos años.

A: Ok Brooks, fue un placer hablar contigo, ¡muchas gracias por tu tiempo!

B: Lo mismo digo, Adriano. Gracias a vos y… ¡nos vemos  en Buenos Aires!

Adriano Mazzeo

 

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