Oriundo de Córdoba, Pini decidió que su sitio en el mundo era Barcelona. Desde entonces, Bruno Aballay vive en la capital mundial del skateboarding.La fascinante historia de alguien que se animó a ir detrás de su sueño aunque ello signifique extrañar a los afectos y ver desde lejos como crece día a día el deporte que tanto quiere en su patria.

Fotos: Gastón Francisco

Entrevista:

LM (Leo Mezzera)

DB (Diego Bucchieri)

GDG (Gianni de Gennaro)

LM. ¿Dónde y con quienes comenzaste a patinar? ¿Qué recuerdos tenés de esas primeras épocas?

Comencé en año 94 en la puerta de mi casa en Córdoba con dos amigos; para ese entonces mi hermano más grande ya andaba. Un tiempo después él me pasó su skate y comencé a dar vueltas por el barrio buscando lugares para patinar, mientras iba haciendo amistades nuevas y encontraba más gente que no conocía del barrio andando en skate; no podía entenderlo, me ponía súper contento. Para ese entonces la escena del skate era muy under, éramos pocos y patinábamos donde podíamos (parkings,lugares abandonados, etc) inclusive en la puertas de las casas de vecinos o garajes que tenían cierta pendiente que aparentaban ser planos inclinados. Los volvíamos locos, fue una época que nunca olvidaré. Hoy, muchas personas con las que comencé a patinar siguen haciéndolo.

LM. ¿Qué cosas te sucedieron al momento de tomar la decisión de irte a vivir a otro país? ¿Dudas? ¿Miedos? ¿Expectativas?

No fue de un día para el otro que tomé la decisión de vivir en otro lugar. Creo que se fueron dando cosas que me hicieron optar por esto. Venir por primera vez a Europa con 21 años me dejó loco, no podía creer lo que son estas ciudades, fue muy impactante. Durante algunos veranos me fui a Europa y estuve por Italia y luego volvía a la Argentina. Después de dos o tres años de ir empecé a sentirme mucho más familiarizado con la vida de allá y quería estar más tiempo, lo disfrutaba mucho y me encantaba. Luego de muchas idas y vueltas se me dio la posibilidad de vivir allí.

Dudas no tenía estaba muy decidido acerca de donde quería estar. Desde pequeño me acostumbré a viajar solo por ende los miedos estaba superados, para ese entonces me daba un poco de tristeza estar tan lejos de mi familia que luego después uno se acostumbra un poco más pero siempre se extraña. Expectativas, fueron siempre las mismas, llevar hasta lo más que pudiera mi skate, viajar, conocer, aprender, hacer amigos nuevos e intentar vivir de lo que me gusta que ha sido todo para mí.

DB. ¿Cómo cambió tu vida desde que vivís en Barcelona? ¿Cuál es tu rutina diaria?

De donde vengo la gente está acostumbrada a estudiar, obtener el título de su carrera y formar una familia. No estoy en contra de nada eso pero solo pienso que tenemos una vida y hay que aprovecharla al máximo. Existen millones de opciones para escoger. Mi vida en Barcelona es única, tengo mucho tiempo libre el cual puedo utilizarlo en otras cosas o patinar cuando quiera ya que la ciudad se presta al 100% para eso. Si me quedaba en mi ciudad (Córdoba) seguramente estaría patinando pero no como aquí.

Mi rutina consiste en despertarme al medio día, comer bien (dependiendo de que tenga que hacer), voy tres veces por semana al gimnasio y los días que no voy estoy patinando o dando vueltas por la ciudad mirando tiendas de música o electrónica, me gustan mucho estos paseos.

DB. Para los chicos que nunca viajaron, contales un poco cómo es vivir fuera de tu país, qué cosas se extrañan y cuáles no.

Desde chico me acostumbré a viajar con mi hermano más grande hasta que pude empezar a hacerlo solo,  y eso fue el principio de todo porque me animé cada vez más a irme lejos, lo que hizo que después de que pasaron unos años y atravesando distintas circunstancias llegase a vivir aquí en Barcelona. Tengo la suerte de poder estar en una ciudad muy calidad y pintoresca, gente de todas partes de mundo viene aquí a vivir y se hace divertido. Esta ciudad acopla mucha gente de Sudamérica y del otras partes del mundo.

Cuando vine a vivir hace tres años ya había amigos de Argentina viviendo aquí, yo ya conocía gente de antes, entonces se me hizo mucho más fácil.

Vivir afuera no es simple, dependes de vos, hay que buscar y renegar bastante para encontrar el lugar adecuado, en el que uno se sienta cómodo.

Extraño no poder ver a mi familia cada día y saber que el tiempo pasa y que esos momentos se fueron y no van a volver.

DB. ¿Ves cambios en el skate argentino desde que te fuiste? ¿Cada cuánto volves?

El hecho de que hicieran todas esas pistas públicas nuevas fue un respiro porque cuando me fui no había ni una sola. Pienso que el skate tuvo un cambio abrupto gracias a que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires y demás municipios en toda la Argentina se dieron cuenta que el skate es un deporte que quiere explotar hace muchísimos años y el hecho de que no existieran los skateparks públicos retrasó todo y también influye la crisis económica que es un subibaja continuo. Hoy el skate en Argentina creció enormemente, más gente quiere patinar y más gente está patinando que es lo grandioso.

Voy para Argentina en diciembre para pasar las fiestas en mi casa en familia que es lo que está bueno.

DB. ¿Qué te causa ver el crecimiento del skate en Argentina desde que te fuiste del país?

Ver que cuando en el año 1997 éramos unos pocos y que ahora somos miles y que la gente lo empieza a aceptar como una disciplina atlética y no como vagancia está perfecto. El hecho que deportistas argentinos hagan carrera afuera y logren objetivos importantes eso hace crecer más aún todo y aprovecho poner a poner el ejemplo del maestro Milton Martínez y felicitarlo por sus logros.

GDG. ¿El nivel de tu skate cambió en qué sentido desde que te fuiste de Argentina?

Mi nivel cambió para mejor por supuesto, el conocer muchos lugares y patinar todo el tiempo sitios nuevos te eleva el nivel de skate y empezás a querer patinar otros obstáculos o de otra maneras.

GDG. ¿Se puede vivir relativamente bien del skate en Barcelona?

Hoy por hoy en Europa está todo muy difícil, la crisis aquí se siente mucho y la industria del skate se ve afectada. Cada vez son más las marcas que dejan a sus equipos sin poder darle mucha ayuda o sin nada. Hoy por son unas pocas compañías las que siguen estando y son siempre las corporaciones más grandes y con mayor capital que acaparan el mercado y la industria. No es lo que era hace unos años atrás, a España toda crisis le afecta muchísimo, yo tuve la suerte de poder entrar en una corporación grande ,que me gusta y puedo hacerlo con ayuda de otras marcas que me apoyan, pero está todo muy jodido por aquí.

GDG. ¿Estar con pros de todo el mundo en la mejor ciudad para la práctica del skateboarding de qué forma te influencia?

Influyó mucho el poder patinar constantemente con gente que patina súper bien y compartir te hace crecer, comenzás a ver las cosas de otra manera; el deporte que  practicaste toda tu vida, aún tiene secretos por descubrir que es lo que hace que muchos de nosotros amemos el skate.

GDG ¿El hecho de estar lejos de la familia tiene algun efecto en vos?

Estoy tranquilo porque sé que mi familia está súper contenta con que pueda hacer lo que me gusta, ellos que me han visto luchar un montón para poder estar donde estoy. Hoy en día las comunicaciones se volvieron mucho más simples, y te permiten tener un contacto diario con personas a la distancia. Todo lo que soy como patinador y persona se lo debo a mi familia y a mis amigos más cercanos que siempre están dispuestos a aconsejarme.

Agradecimientos: A mi familia, mis amigos, mis sponsor que me apoyan en todo y hacen que crezca.

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