Salvador Peluso y su experiencia a Las Malvinas

Su nombre es Salvador Peluso, toda su vida se dedicó a los deportes extremos. Tiene escuelas de deportes en @deltapointtigre, que incluyen los deportes como paddle, surf, kite, windsurf, Wakeboard, hydrofoil y ahora el nuevo deporte; el wing sail.

Toda su familia trabaja con algo relacionado al agua. Su esposa Gabriela, es la directora de la escuela de Kitesurf AWA INTERNATIONAL. Su hija es veterinaria islena, mezcló su profesión con la pasión de la familia. Y su hijo Tomás se dedica la náutica en barco y su mejor resultado fue en el campeonato mundial de Cadet en 6to lugar.

¿Porque se te ocurrió esta experiencia?

Surgió el viaje de poder llegar navegando en velero a Malvinas. Mi pasión por el agua me llevó a perfeccionarme y navegar por muchas partes del mundo. Malvinas en todo argentino es un sentimiento único y quise aportar mis conocimientos en los deportes que realizamos en San isidro y Tigre y porqué no llevarlo a Malvinas.

Salvador se contacto a través de una red de navegantes con otros dos argentinos, Ezequiel Sundblad, de El Calafate y Mariana Rodríguez, de San Isidro para hacer esta experiencia.  

Llevaron su nuestro deporte de «cabecera» en el delta que es el paddle surf. Unieron la isla Gran malvina y la isla Soledad remando en el estrecho de San Carlos (lugar donde se desarrollaron los primeros combate en el conflicto armado).

No con el propósito de marcar ninguna soberanía o algo parecido. Solo por la pasión del agua y hacerlo en un lugar tan movilizante para nosotros. Mi objetivo fue llevar un mensaje de unión, paz y hacer lazos con los isleños a través del deporte.

Salvador

Llegar a las Malvinas les demandó otros cuatro días. “La entrada fue como a la dos de la mañana con un temporal fuerte. Fue totalmente a oscuras y por eso usamos un radar”, recordó.

Remar por un largo trayecto en temperaturas tan bajas, requiere de un entrenamiento previo. Salvador se preparó durante todo el verano, haciendo SUP los fines de semana en el delta del Tigre. Algunos de los isleños los miraban con recelo, pero otros eran más abiertos y amistosos.

Al final los isleños se interesaron por el deporte y sus buenas intenciones, entonces terminaron con muy buenas relaciones, y hasta compartieron un asado y días inolvidables.

Visitaron el cementerio Argentino de Darwin donde se encuentran los soldados argentinos caídos durante el conflicto bélico de 1982 (a 80 kilómetros de la capital). Y también el monumento a los caídos ingleses en el centro de la ciudad.

Mi mensaje es de Paz y unión de isleño de Tigre a isleño de Malvinas. Poniendo mi humilde granito de arena y estar más cerca e intentar la unión a través del deporte.

Salvador Peluso