Te gustaría surfar en petróleo?

¿Que nadie más pueda meterse al mar argentino porque se volvió tóxico?

Si la comunidad no se empieza a quejar, a levantar la voz, los pozos petroléros van a ser una realidad y no va a quedar nada que hacer por nuestro mar argentino. Hay una petición que podes firmar si queres ayudar ya, hace click acá.

Cartel de Greenpeace

Imagen: Greenpeace Arg

La petrólera Noruega Equinor está gestionando el emplazamiento de plataformas offshore frente a las costas de Mar del Plata. Cualquier tipo de accidente o equivocación arruinaría la biodiversidad de la zona y peligraría el turismo y la pesca de las localidades balnearias.

Sin ir más lejos, en el 2020 se encontraron 6 ballenas muertas junto a delfines, lobos marinos y pingüinos en las costas de Buenos Aires y Río Negro. Esto coincide con el comienzo de la búsqueda de petróleo en el Golfo de San Jorge (Chubut y Santa Cruz). El gobierno argentino autorizó (y subvencionó) hasta 2025 la búsqueda de hidrocarburos en la plataforma submarina por medio de la exploración sísmica, abarcando 1 millón de km2.

Serían las posibles zonas de extracción, afectarían a toda las costa bonaerense.

El 7 de Febrero, Surfrider Foundation Argentina realizó un abrazo al mar con el apoyo de Greenpeace Mar del Plata, la ASA y los Surfistas Cristianos.  Pero no se piensan quedar ahí: crearon una petición para que el Ministro de Economía, Martín Guzman, el Secretario de Energía de la Nación, Darío Martinez y  la Subsecretaria de Hidrocarburos, Maggie Luz Videla Oporto y el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié no aprueben el acuerdo con las petroleras. Hay otra petición de Greenpeace, firmala haciendo click acá.

También planean seguir realizando acciones y concientizando a todos los sectores de las poblaciones balnearias de Argentina y Uruguay. Porque «un derrame en una de las plataformas petróleras a 176km de la costa de Mar del Plata, con vientos del Sudeste en tres días tocaría la mancha de petroleo».

El Mar Argentino vale más que el petróleo

Desde Surfirder no explicaron que tanto la exploración sísmica como la extracción son muy agresivas para la biodiversidad. Un accidente escaparía al control humano y tendría consecuencias impredecibles. En otras palabras, cuando dicen que la tecnología permite solucionar estas problemáticas se nos están riendo en la cara.

Hay ejemplos muy claros:

  • Mar del Plata, 1964: El carguero griego Navarchos Koundouriotis se partió en dos frente a Playa Grande, Mar del Plata, liberando petróleo de sus tanques, tiñendo de negro la arena y contaminando el mar. A las lanchas amarillas se les prohibió por completo realizar capturas en ese sector. Igualmente, la biodiversidad estaba condenada. El verano de 1965 fue el peor de la historia para Playa Grande. La arena se tiñó de negro y ningún turista pisó la playa
  • Magdalena, 1990: El derrame de petróleo más grande contaminando no sólo el agua, sino la flora y la fauna. La empresa SHELL CAPSA derramó más de 5.400.000 litros de hidrocarburo en las aguas del Río de la Plata, cuando su buque Estrella Pampeana chocó con el Sea Paraná. Dos días después del impacto el petróleo llegó a las costas de Magdalena, cubriendo una extensión de 30 KM de costa, (desde la localidad de Berisso a Punta Indio), el petróleo entró en la desembocadura de arroyos y humedales, hasta 2 KM a dentro. Los ecosistemas se vieron seriamente afectados y pobladores de la zona indican que también hubo contaminación de napas. Hoy después de más de veinte años Magdalena, ya no es una localidad turística.
  • Deepwater Horizon, 2010: Fue una plataformapetrolífera de aguas ultra-profundas, situada en el golfo de México, se hundió el 22 de abril de 2010 como resultado de una explosión que había tenido lugar dos días antes, provocando el más importante vertido de petróleo de la historia, estimado en 779 000 Tn, cubriendo una superficie de 17.500km2.

 

 

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Nuestro compromiso como surfers

No importa qué tan local seas, que le pegues wachazos a lo pavote en la cara de la wave o que no puedas hacer un drop y la buena del día siempre se te vaya sin darte cuenta que era la buena, esto te tiene que importar, te tiene que hacer ruido en algún lado.

Tanto que siempre nos fijamos quien es un kook, un poser y quien no, estos son los momentos en que los verdaderos se tienen que levantar, que hacerse escuchar. Es nuestro deber garantizar las condiciones óptimas del mar argentino para que las próximas generaciones sean aptas para surfear, sin ir más lejos ¡para vivir!

Luchas como estas se dan en varios puntos mundiales y los surfers han sabido ser la voz del océano, protegiendolo de los intereses de empresas que en casa son renovables y responsables pero en territorio ajeno arrasan con todo.

 

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Una imagen inquietante

El presidente de Surfrider Foundation Argentina, Gustavo Huici, nos dió una imagen tenebrosa pero real: «Para mí, la inquietante imagen que me persigue es la del robot sumergible, a más de 1,500 metros de profundidad, extendiendo una garra metálica y tratando de activar un dispositivo de cierre para detener el flujo de petróleo. Después de la explosión, la plataforma Deepwater Horizon empezó a derramar borbotones de más de siete millones de litros de petróleo cada día.»

«El robot, una maravilla de alta tecnología, en su momento fue la esperanza en las conversaciones de los altos ejecutivos petroleros en su sala de juntas. Pero al final el robot fracasó, al igual que muchos de nuestros planes que no tienen en cuenta las consecuencias de nuestras acciones y la fragilidad del sistema natural. La imagen de esta ineficaz garra metálica se convirtió para mí, en el símbolo de nuestra arrogancia tecnológica y la política energética equivocada. Después de tres meses de verter petróleo en el Golfo de México, el pozo se cerró definitivamente. El derrame se detuvo, pero el impacto apenas comenzó. Treinta días después de la explosión, los vientos y las corrientes que mueven nuestros océanos arrastraron hacia las salinas y costas de Luisiana, Mississippi, Texas, Alabama y Florida lor las incertidumbres que se avecinaban – ¿qué va a pasar con las especies marinas que habitan en el Golfo de México? ¿Cuáles serían las consecuencias económicas de la región? ¿Y cuál sería el futuro de la salud humana para los que viven cerca de esta catástrofe y para aquellos que trataban de limpiar este desastre ambiental?»