No tenían donde andar en su barrio, por eso crearon su propio skatepark. ¡Mirá la nota!

Mariano Borysiuk es quien conoció el lugar que hoy en día es Lanús Skatepark. Junto con Guille Bulacio, comenzaron a trabajar con el cemento para darle vida a su primer mini, de ahí nacieron los planos, los quarters, las pirámides y el wallride. Hoy en día, funciona como un club. Todos los chicos que van pagan un alquiler y tienen el placer de andar entre amigos en un lugar donde se respira puro skateaboarding.