Menos plástico, más océanos

Imaginen un océano con más residuos que peces. Ese es el panorama para el año 2050. El mundo y el mar reclaman conciencia y cambio. El 8 de junio es el día mundial de los Océanos, un día para concientizar y volver a asegurar que es el momento de actuar.

Plástico: versátil, durarero y barato. Un combo que el mundo industrializado encuentra irresistible. Desde su descubrimiento se ha utilizado para todo, desde equipamiento médico, partes de aviones hasta vajilla descartable, botellas y bolsas. Este crecimiento conllevó un gran problema: hoy en día es el tipo número 1 de basura que se encuentra en los océanos. Según los estudios del portal Science Advances, desde 1950 hasta el 2015, se produjeron 8,3 billones de toneladas métricas de plásticos. Esta cifra es igual al peso de más de 800 mil torres Eiffel, 25 mil edificios Empire State o de un billón de elefantes. La mitad de toda esta producción se ha generado solo en los últimos 13 años.

Según la ONU, cada año se consumen 500 mil millones de bolsas de plástico en todo el mundo. Osea, más de un millón por minuto. La mayoría están hechas de polietileno, un polímero que tarda al menos 500 años en degradarse. Anualmente se vierten en el océano 13 millones de toneladas de plásticos, contaminando a su flora y fauna y, obviamente, desequilibrando la salud del medio ambiente entero. El plástico está en todos los mares, desde el Ártico hasta la Antártida, y hasta se llegaron a formar islas enteras con desechos de ese material. Hay cinco en las zonas subtropicales: una en el Índico, dos en el Atlántico (Norte y Sur) y dos en el Pacífico (Norte y Sur). Sí, islas de plástico enormes flotando en medio del océano.

El “great garbage Pacific patch”, una de las islas de plástico que flota en el Océano

Los números y los datos reflejan una realidad alarmante. En todo el mundo, inventores, científicos o políticos trabajan en distintas soluciones y hasta los Estados entendieron que la intervención en la concientización y reducción de su uso es elemental.
Pero el cambio siempre empieza desde el lugar más pequeño. Levantándo la basura cada vez que vas a la playa, evitando usar bolsas de plástico, sorbetes, botellas y vajilla descartable y muchas otras cosas más. Es simple y no toma mucho tiempo. El cambio empieza por uno, se contagia hacia los demás y se hace cada vez más grande. Vos, ¿qué estás haciendo para cuidar tu mar?