Pablo Martínez es un surfista marplatense no vidente, tuvimos el privilegio de que nos cuente su historia y nos deje compartir una session con él.

A los 4 años perdió la vista, de grande encontró su pasión en el surfing. Un lugar donde no se lo subestimó sino que lo alentaron a mejorar todo el tiempo.

«Me acuerdo muy poco de gente con la tabla, al principio me acordaba todo con mucha claridad y luego se fue perdiendo»

«La mayor diferencia de estar dentro y fuera del agua es como te tratan las personas que están cerca, fuera del agua a veces la gente te frena, te cuida, te subestima y dentro del agua era todo lo contrario…me empujaban para que vaya más rápido, fue cambiar todo de golpe y eso me gustó»

«Cuando estoy surfeando siento dos cosas… felicidad como cuando puedo abrazar a mi hija, y la segunda cosa que me produce es libertad, siendo una persona ciega eso significa muchisimo ya que nos limitan porque piensan que no nos podemos mover libremente y sentir eso arriba de una tabla…es una manera de mostrr que los límites s epueden superar» Pablo Martínez