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El Salvador Family Friendly: la evolución natural de un destino que conquistó al surf y ahora quiere enamorar a las familias

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Hace apenas unos años, hablar de El Salvador era hablar de una joya escondida para surfistas. Hoy, el país dio un paso más allá. Después del éxito internacional de Surf City, nace una nueva apuesta impulsada por El Salvador Travel: posicionar al país como uno de los grandes destinos family friendly de América Latina. En Gravedad Zero quisimos comprobarlo de primera mano, viajando durante una semana junto a Pedro Alfonso, Paula Chaves y sus hijos Olivia, Baltazar y Filipa. El resultado superó todas las expectativas.

En 2019 ocurrió algo que cambió para siempre la historia del turismo salvadoreño. Mientras muchos países promocionaban playas paradisíacas o grandes ciudades, El Salvador decidió apostar por aquello que tenía desde siempre, pero que muy pocos conocían: algunas de las olas más largas, constantes y perfectas del planeta.

Así nació Surf City, una estrategia turística que transformó la costa salvadoreña mediante nuevas carreteras, infraestructura, espacios públicos, servicios turísticos y una fuerte promoción internacional. El proyecto no solo atrajo a miles de surfistas, sino que también convirtió al país en sede permanente de los principales campeonatos del mundo organizados por la International Surfing Association (ISA) y la World Surf League (WSL). Desde entonces, El Salvador ha recibido múltiples eventos internacionales y continúa consolidándose como uno de los epicentros mundiales del surf.

Gravedad Zero fue uno de los primeros medios especializados en deportes de acción en contar esa transformación. Recorrimos sus playas, conocimos a sus protagonistas y hasta fuimos recibidos por el presidente Nayib Bukele y la ministra de turismo Morena Valdez para conversar sobre el proyecto Surf City.  Así que entocnes, entusiasmados mostramos por qué El Salvador había pasado de ser un secreto bien guardado a convertirse en una referencia obligada para cualquier amante de las olas.

Desde 2019 regresamos cada año, pero en 2026 volvimos a descubrir El Salvador desde otra perspectiva…

Del surf al turismo familiar

El surf sigue siendo el gran embajador del país. Las olas continúan rompiendo con la misma perfección en El Sunzal, Punta Roca, El Zonte o Las Flores. Los campeonatos internacionales siguen convocando a los mejores atletas del planeta y Surf City continúa creciendo como marca turística.

Sin embargo, durante nuestra última visita descubrimos que El Salvador ya no quiere hablar únicamente de surf. La nueva visión impulsada por El Salvador Travel busca mostrar un país mucho más diverso, donde las familias también encuentran experiencias pensadas para todas las edades. No se trata de reemplazar Surf City. Se trata de ampliar la propuesta. De demostrar que detrás del destino surfero existe un país lleno de volcanes, lagos, naturaleza, gastronomía, cultura, aventura y actividades que pueden disfrutarse juntos, sin importar la edad.

Una familia que nunca había visitado El Salvador

Para comprobarlo, viajamos durante una semana junto a Pedro Alfonso, Paula Chaves y sus hijos Olivia, Baltazar y Filipa. Era la primera vez que los cinco pisaban suelo salvadoreño. Y como ocurre con muchas familias argentinas, llegaron con curiosidad, algunas dudas y muchas ganas de descubrir un destino completamente nuevo. Lo que encontraron fue muy distinto a lo que imaginaban. Aprendieron a surfear en Playa San Blas. Prepararon pupusas junto a cocineras locales con vista al océano. Descubrieron el Lago de Ilopango, un lago formado dentro de la caldera de un antiguo volcán. Navegaron en velero. Tomaron una clase de golf. Aceleraron vehículos UTV atravesando barro, ríos y senderos naturales. Y, entre actividad y actividad, compartieron mercados, restaurantes, playas, atardeceres y conversaciones con personas que hicieron que el viaje se sintiera mucho más cercano.

Porque si hubo algo que todos destacaron una y otra vez fue la hospitalidad de los salvadoreños.

Un país donde siempre hay algo para hacer

Una de las grandes fortalezas de la propuesta Family Friendly es precisamente la diversidad. En pocos kilómetros es posible pasar de surfear una ola a recorrer un volcán, navegar un lago, visitar un sitio arqueológico, caminar por un bosque, descubrir pueblos llenos de color o terminar el día cenando frente al Pacífico.

La oferta incluye parques naturales, rutas de senderismo de baja dificultad, playas para aprender surf, actividades náuticas, observación de naturaleza, turismo rural, experiencias gastronómicas, volcanes accesibles, pueblos coloniales y espacios recreativos donde los niños pueden disfrutar tanto como los adultos. Surf City, además, incorporó infraestructura turística, parques, espacios gastronómicos y nuevas experiencias que amplían la oferta para viajeros de distintos perfiles. Eso fue exactamente lo que vivimos durante este viaje. Cada día ofrecía una actividad distinta. Y ninguna parecía repetirse.

La aventura también puede ser para los más chicos

Durante mucho tiempo, el turismo de aventura estuvo asociado únicamente a viajeros extremos. El Salvador propone otra mirada. Aquí la aventura puede adaptarse a una familia con niños pequeños. Las clases de surf se realizan en playas ideales para principiantes. Los recorridos en UTV cuentan con guías profesionales y protocolos de seguridad. La navegación se desarrolla en aguas tranquilas. Las caminatas permiten elegir diferentes niveles de dificultad. Y hasta deportes tradicionalmente considerados exclusivos, como el golf, se convierten en una experiencia recreativa donde lo importante no es competir, sino compartir. El viaje de los Alfonso-Chaves terminó demostrando justamente eso. No hace falta ser deportista. No hace falta tener experiencia. Solo hace falta tener ganas de vivir algo diferente.

La seguridad también forma parte del viaje

Existe otro aspecto que inevitablemente aparece en cualquier conversación sobre El Salvador: la seguridad. Durante años, la imagen internacional del país estuvo condicionada por una realidad que hoy está cambiando profundamente.

Quienes hoy recorren sus playas, pueblos y rutas turísticas encuentran un destino donde es posible desplazarse, visitar distintos puntos del país y disfrutar de las actividades con una sensación de tranquilidad que hace apenas unos años parecía difícil de imaginar. Ese cambio en la percepción de seguridad ha sido señalado por numerosos medios internacionales como uno de los factores que impulsan el crecimiento del turismo y la llegada de visitantes.

Nuestra experiencia durante toda la semana fue precisamente esa. Carreteras en excelente estado. Destinos turísticos activos. Familias disfrutando de parques y playas. Prestadores comprometidos con la calidad del servicio. Y una constante predisposición de los salvadoreños para ayudar al visitante.

Un destino que ya no quiere ser solo «el país del surf»

Surf City fue el primer gran paso. Funcionó. Y funcionó muy bien. Hoy, prácticamente cualquier surfista del mundo sabe que El Salvador ofrece algunas de las mejores derechas del planeta. Ahora el desafío es otro.

Que quienes viajan en familia descubran que el país también puede sorprenderlos. Y después de recorrerlo junto a Pedro, Paula, Olivia, Baltazar y Filipa, creemos que ese objetivo tiene todo para convertirse en el próximo gran éxito turístico del país.

Porque pocas veces encontramos un destino donde en apenas una semana una familia pueda aprender a surfear, cocinar un plato típico, navegar un lago volcánico, conducir un vehículo todoterreno, jugar al golf, descubrir playas, convivir con la naturaleza y regresar a casa hablando con el mismo entusiasmo de las pupusas que de las personas que conocieron en el camino.

El siguiente capítulo de El Salvador ya comenzó

En Gravedad Zero fuimos testigos del nacimiento de Surf City y de cómo esa apuesta cambió la manera en que el mundo miraba a El Salvador. Hoy volvemos convencidos de que estamos viendo el comienzo de una nueva etapa. Una etapa en la que el surf sigue siendo el gran motor, pero donde el verdadero protagonista pasa a ser el viaje compartido. Porque El Salvador ya no invita únicamente a correr olas. Invita a crear recuerdos. A viajar con hijos, con amigos o con varias generaciones de una misma familia. A descubrir un país pequeño en tamaño, pero enorme en experiencias.

Y si algo nos dejó este recorrido junto a la familia Alfonso-Chaves es una certeza: El Salvador ya no es solamente un destino para surfistas. Hoy también es un destino para familias que buscan aventura, naturaleza, autenticidad y la calidez de un país que encontró una nueva forma de recibir al mundo.

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