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El golf también es para jugar en familia: Pedro Alfonso y Paula Chaves descubren El Encanto, el oasis verde de El Salvador
En su primera visita a El Salvador, la familia Alfonso–Chaves sumó una experiencia completamente diferente a su itinerario de aventura. En el Club de Golf El Encanto, Pedro, Paula, Olivia, Baltazar y Filipa tuvieron su primer acercamiento a este deporte, demostrando que no hace falta ser un jugador experimentado para disfrutar de una jornada al aire libre entre naturaleza, risas y desafíos compartidos.
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Después de aprender a surfear en las playas de Surf City, cocinar pupusas tradicionales y navegar las tranquilas aguas del Lago de Ilopango, la familia Alfonso-Chaves descubrió otra faceta del turismo salvadoreño: un espacio donde el deporte, la naturaleza y el tiempo en familia se combinan en un ambiente relajado y accesible para todos.
La propuesta los llevó hasta El Encanto Country Club, uno de los complejos residenciales y deportivos más exclusivos de El Salvador, donde vivieron su primera experiencia con el golf, un deporte que, lejos de los prejuicios, también puede convertirse en una divertida actividad para compartir entre grandes y chicos.
Un pulmón verde para descubrir otra cara de El Salvador
Ubicado en las afueras de San Salvador, El Encanto Country Club sorprende por sus amplios espacios verdes, lagos, árboles y un campo de golf diseñado para integrarse con el paisaje natural.
Su recorrido de 18 hoyos, reconocido por la calidad de sus instalaciones y el cuidado de cada detalle, se ha convertido en uno de los escenarios más importantes para la práctica del golf en el país. Sin embargo, más allá de recibir a jugadores experimentados, el club también apuesta por acercar este deporte a nuevos públicos, ofreciendo clases, espacios recreativos y experiencias pensadas para quienes desean vivir el golf por primera vez.
En un destino que continúa ampliando su oferta turística, propuestas como esta demuestran que El Salvador también invita a descubrir actividades diferentes, ideales para complementar unos días de playa y aventura.
El primer swing nunca se olvida
Para Pedro, Paula, Olivia, Baltazar y Filipa, aquella mañana significó enfrentarse a un desafío completamente nuevo.
Tras una breve introducción sobre cómo sujetar el palo, la postura correcta y la técnica básica para impactar la pelota, llegó el momento de intentarlo.
Como ocurre en cualquier primer acercamiento al golf, los primeros golpes estuvieron acompañados de algunas sonrisas, intentos fallidos y mucha curiosidad.
Pero poco a poco comenzaron a aparecer los aciertos.
Primero uno, después otro… hasta que todos los integrantes de la familia lograron conectar la pelota, celebrando cada golpe exitoso con la misma emoción que si se tratara de un gran torneo.
No importaba la distancia recorrida ni la precisión del tiro.
Lo importante era compartir el desafío y disfrutar del aprendizaje.
Entre risas y cochecitos de golf
Si hubo un elemento que despertó el entusiasmo de grandes y chicos incluso antes de comenzar la clase, fueron los tradicionales cochecitos de golf.
Recorrer los caminos del club a bordo de estos pequeños vehículos terminó siendo casi una atracción en sí misma.
Pedro y Paula aprovecharon cada trayecto para bromear entre ellos, manteniendo esa complicidad que los caracteriza, mientras Olivia, Baltazar y Filipa disfrutaban del paseo observando la inmensidad del campo y descubriendo un entorno completamente distinto al que habían conocido durante el resto del viaje.
Entre un hoyo y otro, las carcajadas se mezclaban con el sonido de los palos golpeando la pelota y el canto de las aves que habitan este gran espacio verde.
Fue una experiencia donde el recorrido terminó siendo tan entretenido como el propio juego.
Un deporte que rompe prejuicios
Para muchos viajeros, el golf suele asociarse exclusivamente con deportistas experimentados o jugadores habituales.
Sin embargo, la experiencia de la familia Alfonso-Chaves demuestra exactamente lo contrario.
En El Encanto, el golf se presenta como una actividad recreativa capaz de reunir a distintas generaciones alrededor de un mismo desafío.
No importa la edad ni el nivel de experiencia.
Lo que realmente importa es animarse a probar, aprender algo nuevo y disfrutar del entorno.
Ese enfoque convierte al club en una alternativa ideal para quienes viajan con niños o buscan sumar actividades diferentes durante su estadía en El Salvador.
Un destino que apuesta por el turismo familiar
En los últimos años, El Salvador ha ampliado significativamente su oferta turística, incorporando propuestas que van mucho más allá del surf y las playas.
Espacios como El Encanto forman parte de esa visión, ofreciendo experiencias donde el deporte, la naturaleza y el descanso pueden disfrutarse en familia.
Mientras algunos integrantes perfeccionan su swing, otros simplemente pueden caminar entre jardines, contemplar el paisaje o relajarse en un entorno seguro y tranquilo.
Esta diversidad de actividades responde a una tendencia cada vez más buscada por los viajeros: destinos capaces de ofrecer experiencias para todas las edades en un mismo lugar.
Mucho más que aprender a jugar
Al finalizar la jornada, la familia no solo había descubierto los fundamentos del golf.
También comprobó que un deporte tradicionalmente asociado a la competencia puede convertirse en una excusa perfecta para compartir tiempo de calidad.
Las bromas entre Pedro y Paula, la emoción de Olivia y Baltazar cada vez que lograban un buen golpe y la curiosidad de la pequeña Filipa construyeron una experiencia donde el verdadero protagonista no fue el resultado, sino el camino recorrido juntos.
Porque viajar también significa animarse a descubrir actividades inesperadas.
Y en El Salvador, incluso un primer swing puede transformarse en uno de los recuerdos más entrañables de unas vacaciones en familia.














